Ser sensual: ¿Se nace o se hace?

¿Alguna vez han visto a alguien que tiene un “no sé qué tiene, pero me atrae”?
Algo que te hechiza, que no sabes que es pero no puedes sacarlo de tu cabeza ni puedes dejar de ver.
Todas las mujeres podemos ser sensuales. TODAS.
Hemos vivido la sensualidad a través de los ojos de los demás y les hemos regalado ese poder de definirnos. Se ha estandarizado la sensualidad como una regla que todas debemos de cumplir, cuando realmente no debería ser así. Es algo mucho más sutil que solo lo que vemos en la ropa o en algún tipo de voluptuosidad.
A mi me costó mucho trabajo saberme sensual. Digo, según los estereotipos, yo sería invisible.
La vida (afortunadamente) me dio los senos más pequeños del mundo. Siempre me comparaba y me sentía un fraude como mujer al no verme como mis demás compañeras, como las actrices de moda, como un center fold de Playboy. Mucho tiempo sufrí porque sentía que de primera vista no era una persona capaz de erotizar a alguien.
Digo que afortunadamente porque eso me ayudó a desarrollar otras técnicas. A usar mi cabello como estandarte, a conocer a las personas, a meterme en su cabeza hasta volverme absolutamente necesaria, a cultivarme en temas de sexualidad y experimentar lo más que podía, a saber manejar el deseo con miradas y sobre todo a conocerme a mi.
Paso mucho tiempo a solas y me gusta verme como mi mejor amiga. Como la única persona con la que voy a despertar todos los días. Como la única responsable de mi felicidad y de mi placer.
A elegir ropa que me hace sentir cómoda, que me ayuda a hacer match en lo que mi mente opina de mi misma con lo que quiero proyectar, a gozar los perfumes dulces en mi cuerpo, a saber que tipo de lencería usar y resaltar todo ello que si tengo y saber qué es lo que me distingue a mi de entre todas las personas con las que alguien podría relacionarse.
 Y hasta el día de hoy, nadie se ha quejado.
La sensualidad que se irradia proviene de dos fuentes diferentes; una se encuentra en el interior y la segunda en el exterior.
La sensualidad es una cualidad humana relacionada con los sentidos. A través de la vista, el oído, el olfato, el tacto y el gusto percibimos la realidad que nos rodea y en este proceso se activa nuestra percepción sensorial ante ciertos fenómenos. Sin embargo, solamente se despierta la sensualidad en relación con algunas experiencias.
Es una cuestión de actitud y de la personalidad de cada una.
Piensen en la persona que para ustedes es la más sensual que conocen, y analicen que les gusta de esa persona y que consideran que podrían ustedes desarrollar. No imitar, pero si identificar las partes que más les atraen y si algo de ello les erotiza.
Ir más allá. Probar nuevas cosas.
La primera vez que entré a Pink Sodoma y pensé perfectamente en como me gustaría utilizar todo lo que hay e incluso con quien iría bien cada cosa. Siendo totalmente honestos, no muchas mujeres actualmente se atreven a experimentar con lencería o juguetes, o incluso a ambientar el espacio.
Yo por ejemplo amo las velas. Me gusta como me veo con esa luz tenue y me gusta saber que domino el cuarto donde estoy. Me gusta el factor sorpresa y más allá de lo que puedo ofrecerle físicamente a la persona con la que estoy. El ver la cara de felicidad al ver las posibilidades, ver el esfuerzo que implica pensar en pasar más tiempo procurando el placer de ambos, y la invitación a hacer algo nuevo que tal vez jamás se atrevieron siquiera a pensar.
Esas cosas te dejan pensando por días.  Honestamente no es lo mismo simplemente quitarse la ropa, besar solo por mero trámite y tener un encuentro que solo quieres terminar por creer que esa es la meta, a todo lo que implica para nosotras el sentirnos deseadas, a tomarse el tiempo, al nervio de lo nuevo y a reconocer nuevas sensaciones, en crear lazos mucho más fuertes, en la mirada cómplice del otro, a hacer algo diferente que deje ese sello de “Aquí estuvo ella y nadie más ha hecho algo igual.”
La lencería es maravillosa. Yo no puedo describir lo feliz que me siento cuando me pruebo un par de medias o calcetas largas. A todas, todas, todas todas las mujeres inmediatamente nos cambia la percepción sobre nosotras. Hagan la prueba. No por nada llevan siendo el ícono de la sensualidad desde la antigüedad. Un brassiere bonito hace que hasta mis pobres limoncitos sean los más hermosos del universo y los calzones correctos son el broche de oro.
A veces en la oficina me gusta saber que debajo de lo Godín y lo seria que puedo llegar a ser en mis juntas, cuando sea el momento, voy a usar el arma que solo yo sé que tengo. Me gusta enseñar un poco de lo que traigo para causar expectativa, hacer el cambio que haga que se pida otra vez. De verdad me hace sentir la mujer más bella del mundo.
Puedo asegurar que parte de la libertad que tengo con mi propia sexualidad es el haber experimentado con la masturbación y distintos juguetes conmigo misma. He comprado para mi desde el más discreto, el más pequeño hasta el que gira y se hace grandote y a todos les he encontrado un uso distinto, pero he probado y he descubierto que tal vez lo que está de moda no es para mi, pero al menos lo sé, y es parte del amor y autocuidado que debemos tener. En mis fantasías no solo es la persona con la que sueño, sino me erotiza el pensar en mi misma siendo parte activa de ese placer, y ese sueño, si se puede cumplir, pero tenemos que saber que cosas esperamos, que cosas nos gustan y cuales no.
Cada quien encuentra la manera, pero como todo, es cuestión de conocerse y de practicar. No de fingir, porque eso se nota a leguas y de pensar que siempre habrá algo que nos pueda ayudar a dar ese paso o a descubir esa parte de nosotras. Piensen en los juguetes como el acordeón de un examen para el cual han estudiado mucho y se han preparado. Siempre nos hace sentir más seguros el contar con un apoyo extra.
¿Qué te hace sentir sensual a ti?
Tarea de la semana: Consiéntete. Regálate unas horas solo para ti. Busca tu resturante o café favorito, disfrutalo y piensa en ti y en lo que más te gusta de ti. No seas dura con las partes que consideras puedes “mejorar”, recuerda los momentos que más placer has sentido o fantasea con algo que te gustaría vivir.
Toma un baño largo, cómprate un shampoo corporal  o un scrub que te guste, agradécele a tu cuerpo por todo lo que te regala y lo que te permite hacer. Regálate el verte hermosa solo para ti, el elegir una loción que te haga sentir contenta. Ponte lencería bonita, solo para ti. Que solo tú sepas que la traes, y ponte el outfit con el que más cómoda te sientas.
Admírate y haz las paces con la mujer del espejo. Sonríete, y quédate con esa sensación para cuando hayan días malos. No solo se es sensual entre las sábanas.
Entra a Pink Sodoma y sueña despierta con todo lo que hay. Atrévete a comprar algo que jamás hayas usado. Si tienes dudas sobre como usar algún juguete o necesitas alguna recomendación, no dudes en preguntar, que justo para eso existe esta página que no es como ninguna otra que hayan conocido.
 
Nos leemos pronto.
Por Pupi Noriega.
Instagram: @lanorii
Twitter: @LaNorii
 
 

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