El vibrador: de la enfermedad al placer.

Hace unos días estaba haciendo un poco de investigación acerca de datos curiosos de la sexualidad y me encontré con uno que particularmente llamó mi atención:
Cleopatra es considerada la creadora del vibrador. Según se sabe la emperatriz llenaba una calabaza con abejas, para después agitar dicho vegetal y lograr que las abejas comenzaran a revolotear ocasionando vibraciones. Después de leer este dato, me surgió la curiosidad de revisar a evolución de los vibradores a lo largo de la historia y aquí les traigo el resumen:
Todo comenzó con la creencia de que las mujeres sufrían de una enfermedad llamada “La histeria” por los antiguos griegos. Un mito de la antigua Grecia cuenta que el útero no está estático sino que deambula por el cuerpo de la mujer, causando enfermedades a la víctima cuando llega al pecho. Esta teoría da origen al nombre, pues la raíz proviene de la palabra griega para útero: hystera.
En la medicina medieval se le llamó “sofocación de la matriz” y se seguía creyendo que la causa era la abstinencia sexual, matizando que la retención de fluidos sexuales de la mujer era el origen del mal. Los remedios recomendados eran variados, uno de ellos consistía en que por orden de un médico, una comadrona se impregnaba un dedo en aceite de flores, generalmente lirios o nardos, y masajeaba con vigor la zona genital de la mujer hasta que esta llegara al clímax, y aliviando de esa manera la enfermedad.
En el siglo XIX, esta supuesta enfermedad, se convierte en una especie de plaga entre las mujeres de la época. Como en aquellos tiempos era mal visto que una mujer acudiera sola a la consulta, era frecuente que maridos o madres esperasen sentadas junto a la paciente mientras el medico tranquilamente las masturbaba a modo de curación.
En 1870, un médico británico llamado  Joseph Mortimer Granville, cansado de masturbar manualmente a sus pacientes, patentó el primer vibrador electro-mecánico con forma fálica, y aunque de un tamaño considerable, fue todo un éxito, ya que lograba “aliviar” a las pacientes en menos de diez minutos de una manera relativamente sencilla.
En cuanto la empresa “Hamilton Beach” se dio cuenta del potencial del aparato y para evitar las vergonzosas visitas al médico, comenzó a producir en 1902 vibradores de tamaño más pequeño.La variedad de vibradores de aquella época era inmensa, muchos modelos funcionaban con corriente eléctrica, otros lo hacían con baterías o gas, incluso se diseñaron algunos que funcionaban a pedales para proporcionarle a su paciente su correspondiente ración de alivio. Los aparatos tenían velocidades que van desde 1000 a 7000 pulsaciones por minuto y los precios pronto empezaron a ser asequibles para su uso doméstico teniendo un gran auge de ventas hasta los años 20. Sin embargo a partir de este año, los vibradores hacen sus primeras apariciones en las películas para adultos, empezando a perder su imagen de instrumento médico. Esto, sumado a que a principios de los años 50 la “Asociación americana de psiquiatría”  declaró que “La Histeria” no era una enfermedad, hizo que el vibrador comenzara a ser visto como un juguete sexual.Si en pleno siglo XXI consideras que andas en “La Histeria” o simplemente te da curiosidad probar uno de estos maravillosos juguetitos, te invitamos a que conozcas una variedad de ellos en Pink Sodoma
Nos leemos pronto.
Fer de Alva.

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